Un perro chihuahua se recupera asombrosamente del pisotón de su mejor amigo: un caballo de 900 kilos.
"Se escuchó un horrible sonido de alarido agudo. Fue terrible", agregó Abbey quien después del accidente tomó al perro y lo llevó al veterinario. Allí le ofrecieron darle una inyección letal para evitarle el sufrimiento pero el dueño prefirió llevar a su mascota para que muriera en su casa, acompañada de sus seres queridos.
Pensó que moriría durante la noche, pero a la mañana siguiente increíblemente estaba recuperada. "Hasta le comió el desayuno a los otros perros", bromeó Abbey.