Un par de ladrones de autos terminaron llamando a la policía porque fueron acorralados por cerdos furiosos.
El problema fue que a la mañana siguiente fueron atacados por una horda de cerdos salvajes. Los jóvenes se subieron a un árbol pero los animales no se retiraban. Finalmente, para poder bajar tuvieron que llamar a la policía que inmediatamente los arrestó.
Un vocero de la policía explicó que "estaban petrificados. Prefirieron el arresto antes que los cerdos".